domingo, 25 de marzo de 2012

EL TANGO ES EL ALMA DE BUENOS AIRES

No se puede hablar de Buenos Aires sin dar un lugar de destaque a su máxima expresión de identidad: el tango es el alma de la ciudad.

Sus orígenes se remontan a fines del SIGLO XIX, cuando se reunían grupos en bares y burdeles para bailar la música que combinaba ritmos indios y hasta africanos, con música española antigua.  Fue en los  barrios del sur  de la ciudad donde el tango se hizo más popular: Pompeya, Monserrat, La Boca y San Telmo, y de allí llegó al Abasto, Flores y otros rincones de Buenos Aires.

La música, limitada a las clases más bajas, se bailaba sólo entre hombres y hasta en forma clandestina. Era  música que se tocaba con un pianito en casas de mala fama; después se suman  el violín, la guitarra y más tarde apareció el bandoneón, instrumento llegado de Alemania, y convertido en símbolo del tango.

De a poco el nuevo ritmo fue llegando a Europa, y a principios del 1900 llega a París, que ya era la capital del glamour y la moda,  y que se convirtió rápidamente en la ciudad que daría abrigo a una sociedad plural, alegre y desprejuiciada. Con el surgimiento de Carlos Gardel (1890–1935), el máximo exponente del tango argentino, el baile se hizo más popular y comenzó a ser cantado en fiestas, barrios y calles de la ciudad. En 1920 el tango era muy popular  y  ya había conquistado Europa, Estados Unidos y  todo el mundo.

Surgieron los compositores famosos, y las letras hablaban de sentimientos profundos: tristeza, dolor, amor, lamento, nostalgia, recuerdos, amores frustrados, desencuentros, que son la marca registrada del tango hasta hoy.

Un idioma completo de lunfardo se creó y desenvolvió  alrededor del tango con palabras que enriquecen las letras tangueras: arrabal, malevaje, compadritos, la mina, el guapo, el chorro, el conventillo,  el burdel, cambalache,  etc..

ALGUNOS TANGOS FAMOSOS

  • LA MOROCHA,  de E. Saborido y A. Villoldo  (1905)
  • LA CUMPARSITA, de Gerardo Matos Rodriguez y P. Contursi (1917)
  • A MEDIA LUZ, de E. Donato y C. Lenzi  (1925)
  • CAMINITO, de Juan de Dios Filiberto y G. C. Peñaloza (1926)
  • LA RUBIA MIREYA, de M. Romero y F. Canaro (1926)
  • QUEJAS DE BANDONEON, de Juan de Dios Filiberto  (1926)
  • SUR, de Homero Manzi y Anibal Troilo (1948)
  • EL CHOCLO, de  E. S. Discépolo, M. Catan y Villoldo  (1947)
  • MI BUENOS AIRES QUERIDO, de C.  Gardel y A.  Le Pera (1934)
  • CAMBALACHE, de Enrique Santos Discépolo  (1934)
  • POR UNA CABEZA, de Carlos Gardel y A. Le Pera  (1935)
  • ADIOS PAMPA MIA, de  F. Canaro y M. Mores  (1945)
  • MALENA, de H. Manzi y L. Demare  (1941)
  • EL DIA QUE ME QUIERAS,  de Carlos Gardel y A. Le Pera (1935)
  • EL ULTIMO CAFÉ, de H. Stamponi y C. Castillo (1963)

PRINCIPALES  CASAS  DE TANGO Y MILONGA  EN BUENOS AIRES

  • El Viejo Almacén
  • Café Tortoni
  • Bar Sur
  • Esquina Carlos Gardel
  • Esquina Homero Manzi
  • La Ventana Tango
  • Piazzolla Tango
  • Señor Tango
  • Confitería Ideal
  • Complejo Tango
  • Bar  Los Angelitos
  • El  Querandí
  • Michelángelo
  • Tango Porteño
Actualmente hay escuelas que enseñan a bailar el tango, y se ven parejas que lo bailan espontáneamente en las calles, plazas, ferias y barrios de Buenos Aires.

Además de Carlos Gardel, que como dicen “cada día canta mejor”, muchos músicos se destacaron escribiendo, interpretando y cantando tango, verdaderas estrellas que marcaron épocas: Alfredo Le Pera, Enrique Santos Discépolo, Homero Manzi, Francisco Canaro, Anibal Troilo “Pichuco”, Julio Sosa, Libertad Lamarque, Mariano Mores, Astor Piazzolla, Susana Rinaldi, Raúl Lavie y muchos otros, además de grandes orquestas de tango y milonga.



Un abrazo de Charola

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